La caída del imperio inca

Anterior del conquisto, Pizarro y sus conquistadores viajaban por primera vez a Sud-América (en 1524-1525) para explorar, luego para “descubrir” (en 1526-1528).

En 1531, para su tercer viaje, Francisco Pizarro, Hernán Cortés y sus socios contaban con el permiso de la corona española en un tratado firmado por la emperatriz Isabel de Portugal. Este tratado, llamado la Capitulación de Toledo, fue firmado el 26 de junio de 1529 y le daba a Pizarro la autorización de conquistar las tierras que se llamarían Nueva Castilla, de evangelizar a los nativos y de contribuir a la corona de España con un quinto de todas las riquezas halladas y por hallar.

Cuando Pizarro y sus conquistadores llegaron a Perú, el Imperio Inca se estaba desmoronando. En 1532 muchos de los 10 millones habitantes del Imperio estaban hartos de la dominación de los Incas y estaban dispuestos a aliarse con los españoles para deshacerse de la dominación des Incas.

Muchos de los conquistadores eran analfabetos incluyendo al proprio Francisco Pizarro mismo. Eran aventureros, no eran soldados con súper poder…los españoles eran muy pocos en número, no creo que habran podido vencer sin la alianza que han recibido de los indígenas, también las epidemias les ayudado bastante para llegar a destruir el imperio inca.

La leyenda negra, un movimiento propagandístico antiespañol promovido por escritores ingleses, holandeses y de otras nacionalidades durante el siglo XVI han escrito en sus libros sobre bioterrorismo, acusando a Pizarro, Cortés y los españoles en general, de bioterrorismo, y el uso de epidemias para matar tantos indígenas como fuera posible y facilitar la conquista española. Tristemente había también muchas víctimas de violación, lo que generaba sífilis.

Con una gran alianza de indígenas, armas de fuego y caballos empezaron a conquistar. Ellos organizaron una emboscada al Inca Atahualpa cuando se presentó en la plaza mayor de Cajamarca acompañado de su séquito. Se dice que el cura pidió al Inca convertirse a la religión católica y someterse al rey de España. Ante los términos desconocidos para el Inca, tiró al suelo la Biblia, lo que sirvió de pretexto para el ataque sorpresa de los españoles. Algunos hablan de 10.000 indígenas muertos frente a 168 españoles en la batalla de Cajamarca. Atahualpa fue capturado y, para conseguir su libertad, le ofreció a Pizarro llenar un cuarto de oro hasta donde llegara la altura de su mano. El cuarto fue llenado, pero Atahualpa nunca consiguió su libertad. Los conquistadores lo asesinaron en 1533.

Desde Cajamarca los españoles se movieron hacia el Cuzco, centro del imperio incaico, conquistando los pueblos o consiguiendo el apoyo de los señores y los grupos que se encontraban descontentos con el sistema establecido por los incas. Esto hizo que la conquista del imperio inca no fuera una tarea impresionante para los españoles, pero más que todo tácticas furtivos.

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